
Novedad: Liturgia de los bosques
Darío Jaramillo Agudelo, 2026

Los ensayos que Virginia Woolf (1882-1941) dedicó a la revisión de problemas estéticos generales y vinculados específicamente con las artes plásticas y visuales son inferiores en número, y quizás en influencia, a sus ensayos sobre literatura o a aquellos sobre tópicos sociales y culturales, mucho más conocidos. Y ni qué decir sobre la comparación con el legado narrativo expresado en sus novelas y cuentos, que hacen parte de la gran renovación del arte de narrar que tuvo lugar en las primeras décadas del siglo XX. Pero, aun así, como ha sido reconocido por los estudiosos de su obra, la actividad ensayística de Virginia Woolf integra con derecho propio uno de los corpus más importantes de la literatura en lengua inglesa de la primera mitad del siglo XX y constituye una especie de punto de mira ideal para observar las diferentes ideas y realizaciones estéticas que animaron a artistas y creadores de distintas disciplinas. En este contexto del ensayo, es donde los textos dedicados a la pintura, al dibujo, a la caricatura, al cine, a la representación y a las relaciones entre arte y política o arte y sociedad ocupan un lugar preponderante. Aparecidos de manera ocasional en publicaciones periódicas, y por ende dispersos hasta la compilación de la obra ensayística realizada años después por su esposo Leonard, los pocos textos de Virginia Woolf sobre arte trazan un panorama que ayuda a enriquecer la visión que tenemos de las ideas literarias de la escritora y de su generación.

Darío Jaramillo Agudelo, 2026

Vigilada Mineducación